Esta poni está dando cuerda con un ligero contacto. La cabeza tiene la posibilidad de tomar la posición que el caballo quiera, no hay restricciones en la posición o movimiento de la cabeza y el cuello. Ella elige una postura FDO hacia adelante, hacia abajo y hacia afuera. Levantó la cruz y la espalda de una manera muy agradable. La cuerda está unida a la cabezada en el lado izquierdo, en lugar de encima de la nariz o debajo del mentón. Esto evita la rotación de la muserola y permite pedirle suavemente a la poni que gire.

En el siguiente vídeo, primero evaluaremos a un caballo al cual se le da cuerda a la izquierda y a la derecha.
Observaremos:

  • Si el caballo se mueve con suficiente energía
  • Si el caballo está en equilibrio vertical
  • Si el caballo está fuera del equilibrio vertical, ¿dónde está su peso? ¿En el hombro izquierdo o derecho?

Un caballo que se mueve con suficiente energía al trote colocará sus patas traseras en la huella de las patas delanteras, por supuesto, a menos que haya una razón específica por la que sea diferente en un caso individual. Si un caballo se mueve con menos energía, en muchos casos las patas traseras aterrizan detrás de las huellas de las patas delanteras.

Si evaluamos un caballo, es extremadamente importante que nosotros, como jinetes, no estemos molestando al caballo. Necesitamos averiguar cómo el caballo está posicionando su propio cuerpo sin que interfiramos. Cualquiera que sea la posición que el caballo elija tomar, nos dice si está en equilibrio o no. Esto significa que debemos tener mucho cuidado de darle al caballo todo el espacio que necesite para moverse libremente. En otras palabras, el contacto en la cuerda entre el entrenador y el caballo debe ser muy ligero, de manera que el caballo pueda elegir libremente dónde colocar la cabeza y el cuello y el contacto permita el libre movimiento de todas las partes de su cuerpo. Es un contacto ligero lo que hace posible una comunicación entre el entrenador y el caballo. Esta es una comunicación bidireccional de entrenador a caballo y de caballo a entrenador. Necesitamos poder comunicarnos sobre la distancia entre el caballo y el entrenador y la dirección del viaje.

En el curso posterior entraremos en más detalles sobre la torcedura natural del caballo y cómo podemos averiguar si el caballo está inclinado hacia la izquierda o hacia la derecha y qué consecuencias hay para el cuerpo del caballo si no lo entrenamos para que esté recto, pero permitiéndole moverse con su propia torcedura natural. Por ahora es suficiente saber que un caballo inclinado hacia la izquierda coloca demasiado peso sobre el hombro derecho y un caballo inclinado hacia la derecha coloca demasiado peso sobre el hombro izquierdo.

La cuerda está unida a la parte interior izquierda de la muserola y a través del anillo del filete en la parte interior Se puede atar y dar cuerda a un caballo sobre con filete si el contacto es ligero, tan ligero como si estuvieras montando a caballo. En este caso, el entrenador del poni elige conectar no solo el anillo del filete sino también la muserola, de esta manera el entrenador puede evitar tener demasiada presión en la anilla del filete, lo que puede suceder si el poni no quiere girar o se acelera.

Puedes optar por dar cuerda a un caballo con una cabezada de cuadra, una cabezada de dar cuerda, un “cavesson” o una cabezada de montar y puedes elegir entre ramales de dar cuerda específicos para ello o cuerdas. Para apoyar las ayudas y la comunicación, puede utilizar un látigo de dar cuerda, un látigo de cochero, una fusta de equitación natural o una vara de bambú. Todo depende de la situación, del caballo y de tus preferencias. Es importante enseñarle al caballo a no tener miedo al látigo. Me encuentro con muchos caballos que empiezan a correr si ven un látigo o cuando solo levanto el látigo cuando les estoy dando cuerda. Esta no es una reacción saludable del caballo, ya que el caballo responde por miedo. El látigo es una herramienta de comunicación no solo para pedirle al caballo que avance, sino también para reducir la velocidad, cambiar de dirección y para muchas más opciones.

Prefiero sujetar la cuerda a un anillo en el costado del “cavesson”, cabezada o brida en lugar de hacerlo en la parte superior de la nariz o debajo del mentón. Esto evita que la muserola gire, lo que hace que el trabajo a la cuerda sea una experiencia más cómoda para el caballo.

Comunicarse con el caballo es un arte. La ayuda comienza con un plan, continúa con una intención que se traduce en tu postura corporal, movimiento y lenguaje. Entonces, digamos que quieres pedirle a tu caballo que gire un poco más en el círculo, este es tu plan, traduces el plan en una postura de tu cuerpo girando en la dirección en la que quieres que vaya tu caballo y enfocando tu energía en esa dirección. Si esto no es suficiente para que el caballo siga tu ayuda, aumenta la presión en la cuerda. Si todavía no responde, aumenta la presión más hasta que lo haga y en el mismo momento en que cede a tu ayuda, libera la presión. De esta manera, el caballo comprenderá rápidamente lo que quieres decir con tu pregunta y si es física y mentalmente capaz de hacer lo que le pides, comenzará a seguir tu intención en lugar de esperar una ayuda más fuerte.

Comencemos con la parte 1: recopilar información para que podamos decidir cuál será el siguiente paso. Basándonos en la información que encontramos en el paso uno, podemos decidir por ejemplo con qué rienda comenzaremos el entrenamiento y qué le vamos a enseñar al caballo sobre el equilibrio vertical. El siguiente video es la parte 1 de una serie de 3 partes.

En la próxima lección comenzaremos con la parte 2.

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